Tema 4. LA POESÍA DEL NOVECENTISMO, LAS VANGUARDIAS Y LA GENERACIÓN DEL 27. JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Comenzaremos por escuchar la versión que Loquillo hizo del conocido poema de Lorca perteneciente a su Poeta en Nueva York.

 

Este es un tema muy amplio, en el que veremos tanto la poesía del novecentismo, dentro del cual se podría encuadrar al poeta objeto de estudio, Juan Ramón Jiménez, como la poesía de vanguardias y de la Generación del 27. Para empezar, veamos este breve documental de dicha Generación del 27  del profesor Antonio García Garmendia:

Con esta introducción, ya podemos abordar el tema.

La poesía del novecentismo, las vanguardias y la generación del 27.

Puesto que en la presentación ya hemos leído y trabajado algunos poemas, vamos a escuchar ahora otra versión musical, en este caso la que hizo el grupo Marea de uno de los romances de El Romancero Gitano, en concreto, de El Romance de la Guardia Civil. 

En su momento fue un romance muy controvertido porque se consideró un alegato contra la Guardia Civil, pero esto no es así, sino que la intención de Lorca era simbolizar la lucha de los poderes gubernamentales (representados en este caso por la Guardia Civil) contra los marginados sociales:

Continuemos ahora con el estudio de la poesía de Juan Ramón Jiménez. No obstante, antes de comenzar, veamos este reportaje sobre el autor que elaboró en 2008 Canal Sur:

Ahora sí, estudiemos su figura y su obra:

Juan Ramón Jiménez

Para completar el estudio de este poeta, leamos y analicemos uno de los poemas de su última etapa:

Soy animal de fondo

«En fondo de aire» (dije) «estoy»,
(dije) «soy animal de fondo de aire» (sobre tierra),
ahora sobre mar; pasado, como el aire, por un sol
que es carbón allá arriba, mi fuera, y me ilumina
con su carbón el ámbito segundo destinado.

Pero tú, dios, también estás en este fondo
y a esta luz ves, venida de otro astro;
tú estás y eres
lo grande y lo pequeño que yo soy,
en una proporción que es ésta mía,
infinita hacia un fondo
que es el pozo sagrado de mí mismo.

Y en este pozo estabas antes tú
con la flor, con la golondrina, el toro
y el agua; con la aurora
en un llegar carmín de vida renovada;
con el poniente, en un huir de oro de gloria.
En este pozo diario estabas tú conmigo,
conmigo niño, joven, mayor, y yo me ahogaba
sin saberte, me ahogaba sin pensar en ti.
Este pozo que era, sólo y nada más ni menos,
que el centro de la tierra y de su vida.

Y tú eras en el pozo májico el destino
de todos los destinos de la sensualidad hermosa
que sabe que el gozar en plenitud
de conciencia amadora,
es la virtud mayor que nos trasciende.

Lo eras para hacerme pensar que tú eras tú,
para hacerme sentir que yo era tú,
para hacerme gozar que tú eras yo,
para hacerme gritar que yo era yo
en el fondo de aire en donde estoy,
donde soy animal de fondo de aire,
con alas que no vuelan en el aire,
que vuelan en la luz de la conciencia
mayor que todo el sueño
de eternidades e infinitos
que están después, sin más que ahora yo, del aire.

Tomado de «Animal de fondo», en Dios deseado y deseante, 1949.

Os recomiendo que completéis el tema visualizando el documental “Las sinsombrero” (lo tenéis disponible en Imprescindibles de la 2, de RTVE.)

Anuncios

EL PRERRENACIMIENTO

En este tema nos centramos en la literatura producida en el siglo XV, un siglo que, en cierto modo, anticipa ya el Humanismo del Renacimiento.

Ver las imágenes de origen

Dos serán los autores y obras esenciales que veremos en este tema: Coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique, y La Celestina, de Fernando de Rojas.

No obstante, antes de comenzar a ver estas dos obras conozcamos el contexto socio-cultural de la época, así como la literatura que se produjo en ese siglo.

El prerrenacimiento. Coplas de Jorge Manrique

 

Para terminar, escuchemos algunas de estas Coplas en la voz de una Isabel I de la ficción. Después abordaremos nosotros su lectura.

Si necesitáis repasar lo visto en clase sobre La Celestina (previo a la lectura obligatoria que realizasteis), aquí os dejo este ppt.

La Celestina

 

 

EL TEATRO A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX. VALLE-INCLÁN Y LORCA

Antes de comenzar el tema, recordad que la introducción histórica que vimos para el primer tema nos es útil también en este. Además, pensad que parte de este tema ya lo hemos trabajado al comentar, previamente a la lectura, Luces de Bohemia.

Teatro de principios del XX

Os dejo también el tema en word para aquellos que queráis descargarlo.

Teoría teatro principios del XX.

¡¡¡¡Es el turno del gran Lorca!!!. Su teatro es apasionante, arrollador, visceral, magnífico…

¿Y si empezamos por saber algo de Lorca como dramaturgo?

¿Estamos ya preparados para leer un fragmento del segundo acto de La casa de Bernarda Alba?. Después de la lectura teatralizada lo comentaremos en clase:

Criada: (Entra.) Bernarda os llama. Está el hombre de los encajes. (Salen.)

(Al salir, Martirio mira fijamente a Adela.)

Adela: ¡No me mires más! Si quieres te daré mis ojos, que son frescos, y mis espaldas, para que te compongas la joroba que tienes, pero vuelve la cabeza cuando yo pase.

(Se va Martirio.)

La Poncia: ¡Adela, que es tu hermana, y además la que más te quiere!

Adela: Me sigue a todos lados. A veces se asoma a mi cuarto para ver si duermo. No me deja respirar. Y siempre: “¡Qué lástima de cara! ¡Qué lástima de cuerpo, que no va a ser para nadie!” ¡Y eso no! Mi cuerpo será de quien yo quiera!

La Poncia: (Con intención y en voz baja.) De Pepe el Romano, ¿no es eso?

Adela: (Sobrecogida.) ¿Qué dices?

La Poncia: ¡Lo que digo, Adela!

Adela: ¡Calla!

La Poncia: (Alto.) ¿Crees que no me he fijado?

Adela: ¡Baja la voz!

La Poncia: ¡Mata esos pensamientos!

Adela: ¿Qué sabes tú?

La Poncia: Las viejas vemos a través de las paredes. ¿Dónde vas de noche cuando te levantas?

Adela: ¡Ciega debías estar!

La Poncia: Con la cabeza y las manos llenas de ojos cuando se trata de lo que se trata. Por mucho que pienso no sé lo que te propones. ¿Por qué te pusiste casi desnuda con la luz encendida y la ventana abierta al pasar Pepe el segundo día que vino a hablar con tu hermana?

Adela: ¡Eso no es verdad!

La Poncia: ¡No seas como los niños chicos! Deja en paz a tu hermana y si Pepe el Romano te gusta te aguantas. (Adela llora.) Además, ¿quién dice que no te puedas casar con él? Tu hermana Angustias es una enferma. Ésa no resiste el primer parto. Es estrecha de cintura, vieja, y con mi conocimiento te digo que se morirá. Entonces Pepe hará lo que hacen todos los viudos de esta tierra: se casará con la más joven, la más hermosa, y ésa eres tú. Alimenta esa esperanza, olvídalo. Lo que quieras, pero no vayas contra la ley de Dios.

Adela: ¡Calla!

La Poncia: ¡No callo!

Adela: Métete en tus cosas, ¡oledora! ¡pérfida!

La Poncia: ¡Sombra tuya he de ser!

Adela: En vez de limpiar la casa y acostarte para rezar a tus muertos, buscas como una vieja marrana asuntos de hombres y mujeres para babosear en ellos.

La Poncia: ¡Velo! Para que las gentes no escupan al pasar por esta puerta.

Adela: ¡Qué cariño tan grande te ha entrado de pronto por mi hermana!

La Poncia: No os tengo ley a ninguna, pero quiero vivir en casa decente. ¡No quiero mancharme de vieja!

Adela: Es inútil tu consejo. Ya es tarde. No por encima de ti, que eres una criada, por encima de mi madre saltaría para apagarme este fuego que tengo levantado por piernas y boca. ¿ Qué puedes decir de mí? Que me encierro en mi cuarto y no abro la puerta? ¿Que no duermo? ¡Soy más lista que tú! Mira a ver si puedes agarrar la liebre con tus manos.

La Poncia: No me desafíes. ¡Adela, no me desafíes! Porque yo puedo dar voces, encender luces y hacer que toquen las campanas.

Adela: Trae cuatro mil bengalas amarillas y ponlas en las bardas del corral. Nadie podrá evitar que suceda lo que tiene que suceder.

La Poncia: ¡Tanto te gusta ese hombre!

Adela: ¡Tanto! Mirando sus ojos me parece que bebo su sangre lentamente.

La Poncia: Yo no te puedo oír.

Adela: ¡Pues me oirás! Te he tenido miedo. ¡Pero ya soy más fuerte que tú!

(Entra Angustias.)

Angustias: ¡Siempre discutiendo!

La Poncia: Claro, se empeña en que, con el calor que hace, vaya a traerle no sé qué cosa de la tienda.

Angustias: ¿Me compraste el bote de esencia?

La Poncia: El más caro. Y los polvos. En la mesa de tu cuarto los he puesto.

(Sale Angustias.)

Adela: ¡Y chitón!

La Poncia: ¡Lo veremos!

(Entran Martirio, Amelia y Magdalena)

Magdalena: (A Adela) ¿Has visto los encajes?

Amelia: Los de Angustias para sus sábanas de novia son preciosos.

Adela: (A Martirio, que trae unos encajes) ¿Y éstos?

Martirio: Son para mí. Para una camisa.

Adela: (Con sarcasmo.) ¡Se necesita buen humor!

Martirio: (Con intención) Para verlos yo. No necesito lucirme ante nadie.

La Poncia: Nadie la ve a una en camisa.

Martirio: (Con intención y mirando a Adela.) ¡A veces! Pero me encanta la ropa interior. Si fuera rica la tendría de holanda. Es uno de los pocos gustos que me quedan.

La Poncia: Estos encajes son preciosos para las gorras de niño, para mantehuelos de cristianar. Yo nunca pude usarlos en los míos. A ver si ahora Angustias los usa en los suyos. Como le dé por tener crías vais a estar cosiendo mañana y tarde.

Magdalena: Yo no pienso dar una puntada.

Amelia: Y mucho menos cuidar niños ajenos. Mira tú cómo están las vecinas del callejón, sacrificadas por cuatro monigotes.

La Poncia: Ésas están mejor que vosotras. ¡Siquiera allí se ríe y se oyen porrazos!

Martirio: Pues vete a servir con ellas.

La Poncia: No. ¡Ya me ha tocado en suerte este convento!

(Se oyen unos campanillos lejanos, como a través de varios muros.)

Magdalena: Son los hombres que vuelven al trabajo.

La Poncia: Hace un minuto dieron las tres.

Martirio: ¡Con este sol!

Adela: (Sentándose) ¡Ay, quién pudiera salir también a los campos!

Magdalena: (Sentándose) ¡Cada clase tiene que hacer lo suyo!

Martirio: (Sentándose) ¡Así es!

Amelia: (Sentándose) ¡Ay!

La Poncia: No hay alegría como la de los campos en esta época. Ayer de mañana llegaron los segadores. Cuarenta o cincuenta buenos mozos.

Magdalena: ¿De dónde son este año?

La Poncia: De muy lejos. Vinieron de los montes. ¡Alegres! ¡Como árboles quemados! ¡Dando voces y arrojando piedras! Anoche llegó al pueblo una mujer vestida de lentejuelas y que bailaba con un acordeón, y quince de ellos la contrataron para llevársela al olivar. Yo los vi de lejos. El que la contrataba era un muchacho de ojos verdes, apretado como una gavilla de trigo.

Amelia: ¿Es eso cierto?

Adela: ¡Pero es posible!

La Poncia: Hace años vino otra de éstas y yo misma di dinero a mi hijo mayor para que fuera. Los hombres necesitan estas cosas.

Adela: Se les perdona todo.

Amelia: Nacer mujer es el mayor castigo.

Magdalena: Y ni nuestros ojos siquiera nos pertenecen.

(Se oye un canto lejano que se va acercando.)

Para terminar el tema veamos el tráiler de como la obra fue llevada al cine:

Por último, si os parece acabaremos también con un poco de humor.

EL LÉXICO DEL ESPAÑOL

Nos adentramos ahora el estudio de la palabra, y lo primero que vamos a trabajar es la procedencia del léxico español. El origen de nuestras palabras es un tema interesantísimo que os va a sorprender más de lo que esperáis. Estudiaremos también los cambios semánticos producidos en algunos términos por el paso del tiempo.

El origen de las palabras

La semántica se define como la disciplina que estudia el significado de las palabras. Revisemos ahora los fenómenos semánticos más relevantes:

Nivel semántico del lenguaje.

Una vez revisada la teoría, vamos a poner  en práctica nuestros conocimientos:

Ejercicios de orígenes del léxico

Ejercicios sobre cambios semánticos.

Ejercicios de semántica

Ya únicamente os queda empezar a estudiar el tema. No dudéis en consultarme si os surge alguna duda.

PLANO LÉXICO-SEMÁNTICO

EL COMENTARIO DE TEXTOS LITERARIOS

El esquema que emplearemos para comentar textos literarios será:

  1. Situación del texto en su marco y caracterización global.
  2. Género literario y forma de exposición.
  3. Análisis del contenido
    1. Actitud externa o interna
    2. Postura objetiva, subjetiva o irónica
    3. Punto de vista narrativo.
  4. Tema e idea central
  5. Estructura del contenido
  6. Análisis de la forma
    1. Plano fonético- métrico (en textos líricos)
    2. Plano morfosintáctico
    3. Plano léxico-semántico
  7. Conclusiones.

Repasad los apuntes que se os han entregado. Aquí os dejo el ejemplo del comentario del Romance del Conde Niño (también llamado Romance del Conde Olinos) que hemos trabajado en clase:

ROMANCE DEL CONDE NIÑO

LA LITERATURA MEDIEVAL

Comenzaremos por estudiar las manifestaciones líricas medievales:

La lírica medieval

Especial interés tienen las jarchas, breves composiciones poéticas escritas en mozárabe (lengua hablada por los cristianos que vivían en las zonas ocupadas por los árabes) que se han llegado a nosotros porque algunos poetas árabes y hebreos, cautivados por su belleza, las insertaron en sus propios poemas, dejándolas en su lengua original. Se conservan unas cincuenta composiciones que datan del siglo XI hasta XIV.  Son canciones amorosas puestas en boca de una mujer que se lamenta por la ausencia del amado, se angustia por su tardanza o por la separación.

En cuanto a la narrativa medieval, existen dos manifestaciones: la poesía épica o mester de juglaría, y el mester de clerecía. Empecemos por la poesía épica:

La poesía épica

El Cid fue un personajes histórico que despertaba gran interés en el pueblo, sus hazañas fueron relatadas por juglares y la gente se sentía identificada con él porque representaba al héroe que ganaba su  honra gracias a sus propios méritos, no escudándose ni en títulos ni en privilegios. El Poema de Mio Cid recoge episodios históricos del héroe como el destierro o la conquista de Valencia, pero el cantar es una obra literaria con elementos de ficción y presenta episodios literaturizados, como por ejemplo, el episodio en el que el Cid se enfrenta con valentía a un león.

El Mester de Clerecía “oficio de clérigos” surge en el siglo XIII y sus máximos representantes serán Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz, arcipreste de Hita.

Mester de Clerecía

Otra de las manifestaciones narrativas en verso del medievo son los romances, recogidos en el llamado Romancero Viejo. Ya hemos hablado algo de los romances al comentar el “Romance del Conde Olinos”. Aun así, recordemos algunos datos:

Romances viejos y romances nuevos

  • Romances viejos: hasta el XVI
  • Romances nuevos: desde el XVI

 

Relaciones con otros géneros

  • Con la épica
  • Con la lírica popular primitiva
  • Épica y narrativa cortesana francesas.
  • Baladas europeas.

 

Clasificación de los romances

  • Romances de tema épico-nacional
  • Romances de tema francés, carolingio
  • Romances de tema histórico
  • Romances de tema fronterizo
  • Romances de ficción
  • Romances bíblicos y religiosos

Estructura narrativa y discurso

Los romances responden a tres tipos de estructuras narrativas:

  • Romances-cuento: relatan una historia completa
  • Romances- escena: se centran en un episodio en particular
  • Romances- diálogo: emplean la modalidad del discurso narrativo

Son habituales los comienzos in media res, y los finales abruptos.

Estilo

Se caracteriza por rasgos peculiares como la presencia de arcaísmo, el empleo de fórmulas conativas y epítetos épicos, repeticiones, enumeraciones …

Escuchemos este romance recitado por Beatriz Montero.

Por último, centrémonos en el estudio de El Conde Lucanor, el libro de “enxiemplos” o cuentos que recogen enseñanzas, de don Juan Manuel.

Conde Lucanor

Veamos esta versión que ha realizado Lourdes Domenech de uno de los cuentos:

ALMUDENA GRANDES, PREMIO NACIONAL DE NARRATIVA 2018

Almudena Grandes (Madrid, 1960)

Los pacientes del doctor García: Episodios de una Guerra Interminable (Andanzas)

ha ganado el Premio Nacional de Narrativa 2018 por su novela Los pacientes del doctor García, la cuarta entrega de la saga Episodios de una Guerra Interminable, serie de novelas que recrean diversos episodios de la posguerra española.

El jurado ha destacado el “difícil y preciso equilibrio entre lo imaginado y la lealtad a la verdad histórica” de sus cuatro obras.

En 2010 comenzó la serie Episodios de una guerra interminable con Inés y la alegría (2010), título que ha merecido varios premios como el de la Crítica de Madrid, el Sor Juana Inés de la Cruz de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara o el Premio Iberoamericano de novela Elena Poniatowska. El segundo título de la serie fue El lector de Julio Verne (2012), el tercero, Las tres bodas de Manolita (2014), y el cuarto, Los pacientes del doctor García (2017).

Almudena Grandes, Premio Nacional de Narrativa, 2018