EL TEATRO DESDE LOS AÑOS SETENTA HASTA LA ACTUALIDAD. JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS

En los setenta hubo un evento fundamental que marcó el devenir del teatro español: la creación en 1978 del Centro Dramático Nacional, institución encargada de producir, promocionar y crear nuestro teatro. Veamos cuál es la cartelera para esta temporada.

Seguramente, os habéis quedado con el título de alguna de estas obras y estáis deseando poder verlas, pero antes, adentrémonos en el estudio de las últimas tendencias teatrales:

T.10 El teatro desde los 70 hasta la actualidad.

Ahora os toca estudiarlo a vosotros. Aquí os dejo el word para facilitaros el trabajo.

T.10 EL TEATRO DESDE LOS AÑOS SETENTA HASTA LA ACTUALIDAD. JOSÉ LUIS ALONSO DE SANTOS

Para completar el estudio del autor en el que en este tema se incide, veamos algunas escenas de la versión cinematográfica que se hizo de Bajarse al moro, una de sus obras más laureadas:

Asimismo, leamos un fragmento de La estanquera de Vallecas:

 Cuadro primero

( Antiguo estanco de Vallecas.El tabaco quieto serio ordenado y en filas,como en la mili. Un derroche de luz entra por la vieja puerta de madera abierta de par en par. Detrás del mostrador de pino despacha una anciana de aspecto rural. Es un día cualquiera en una hora cualquiera y se escuchan fuera los miles de ruidos que van y vienen a lo suyo. De pronto, rompe la armonia diaria el latido de dos corazones fuera de madre, y recortan su negra silueta en la luz de la puerta dos sinvergüenzas dispuestos a todo. Merodean de aquí para allá, primero uno y luego otro,buscando el momento propicio. Al fin se deciden y, viendo que no hay nadie, entra uno, quedándose el otro a vigilar la puerta ).

Tocho.- Un paquete de Fortuna, señora ( la anciana se lo alcanza y él busca los duros disimulando mientras el otro vigila de reojo. A una seña se lanzan al lío amaneciendo en un tris un pistolón de aquí te espero en las manos del más joven, con el que se hace dueño de la situación ) ¡ Manos arriba ! ¡ Esto es un atraco, como en el cine ! ¡ Señora , la pasta o la mando al otro barrio !

Abuela.- ¡ Ay Jesús, María y José ! ¡ Ay Cristo Bendito ! ¡ Ay Santa Agueda de mi corazón ! ¡ Santa Catalina de Siena…!

Tocho.- ¡ Déjese de santos y levante el ladrillo !. ¡ No nos busque complicaciones y a lo mejor la dejamos pa la compra de mañana ! ¡ Venga, que se nos hace tarde y nos van a cerrar ! ¡ Qué pasa ! ¡ la pasta o la pego un tiro, ya !

Leandro.- ( Entrando desde la puerta ) ¿ Qué ? ¿ Está sorda o no oye ? ¡ El dinero !. ( La abuela que se ha quedado un momento como petrificada, se arranca por peteneras y se pone a dar unos gritos que pá qué )

Abuela.- ¡ Socorro ! ¡ Socorro, que nos roban !.

Leandro.- ¡ Agarra a esa loca, que nos manda a los dos a Carabanchel !

Tocho.- ¡ Calle ! ¡ Calle, condenada, o la ….! ( Tocho la sujeta a duras penas tapándole la boca, mientra Leandro echa el cierre al negocio atrancando la puerta. Luego saca una navaja y avanza hacia la vieja y la cosa se pone negra y a punto de salir en “ El Caso “ en primera página )

Leandro.- ¡ A ver si nos estamos quieta ! Esto no es ninguna broma. Si grita otra vez le saco las tripas al aire a ventilarse. ¿ Me oye ?

Tocho.- Será animal, no se pone a dar gritos así por las buenas ( se oye un ruido arriba de unas escaleras ) ¡ Chisss, hay alguien arriba ! ¡ La escalera, cuidado ! ( Sujeta a la vieja apuntándola, mientras Leandro, navaja en mano, se esconde junto a la escalera para coger al que baje. Aparece entonces Angeles, la nieta, delgaducha y con gafas )

Angeles.- ¿ Pasa algo abuela ?, ¿ Quiere las gotas ?

Tocho.- Esto no se arregla con gotas. Bienvenida a la reunión, pequeña. ¡ Baja, baja ! Así somos cuatro y nos podemos echar un tute si se cuadra. ( Leandro se acerca por detrás y ella le ve de pronto con la navaja )

Angeles.- ¡ Aaaaaah !….

Leandro.- ¡ Calla, tú ! ¡ Quieta y a ser buena ! No te vamos a hacer nada, ni a ella tampoco. Solo queremos el dinero y nos vamos.¡ Venga ! Suelta la pasta y soltamos a tu abuela.

Angeles.- ¡ Ay, Dios ! ¡ Yo no sé dónde está ! ¡ Solo lo suelto !

Leandro.- ¡ Lo suelto y lo atao ! ¡ Venga, rápido, el dinero ques pa hoy !

Angeles.- Lo guarda la abuela, de verdad. ¿ A que sí, abuela ?… Yo no sé dónde está…Solo eso, lo del cajón ( sacan el cajoncillo de los cuartos y lo ponen en el mostrador )

Tocho.- ¡ La calderrilla ! Va a parecer que venimos de un bautizo, ¡ no te jode !

Leandro.- Suéltala, déjala hablar. Que diga dónde está.

Tocho.- ( Quitándole la mano de la boca, con voz amenanzante )¡ Abuela, el dinero y van tres !

Abuela.- ¡ Mecagüen hasta en la leche que habeís mamao ! ¡ Canallas ! ¡ Hijos de mala madre ! ¡ Quererle robar a una vieja …. !

Tocho.- A una vieja y a una joven. El dinero o le salto la tapa de los sesos. ¡ Se acabo ! A la una, a las dos, y a las…. ( Agarra el Tocho su viejo pistolón con las dos manos, y muy peliculero, se lo pone a la vieja en el hueco de las sienes )

Abuela.- ¡ Dispara, Iscariote ! ¡ Dispara si tienes lo que hay que tener ! ¡ Cabronazo ! ( La agarra para que no chille y se revuelve la anciana como gato acorralado )

Leandro.- ¡ Calle ! ¡ Quieta condenada, por mi madre que la rajo !

Tocho.- ¡ Apártetate , Leandro, que me la cargo de un tiro !

Angeles.- ¡ Abuela ! ¡ Abuela, por el amor de Dios ! ¡Que nos van a matar a las dos….!

Abuela.- ¡ Drogadictos ! ¡ Pervertidos !, que le quitais el dinero al pobre, a los trabajadores, para drogaros. ¡ Gentuza ! Ya nos podeis matar que no suelto un duro, ¡ por la memoria de mi difunto esposo, que era guardia civil !

Tocho.- Pues sí que hemos dao en hueso, con la tía esta

Leandro.- A registrar,

Tocho. Hay que encontrar el fajo como sea. Tú mira arriba.

 

Para acabar, una reseña de El cartógrafo de Juan Mayorga, sin duda uno de los mejores autores teatrales del momento.

LA NOVELA DESDE LOS AÑOS SETENTA HASTA LA ACTUALIDAD. EDUARDO MENDOZA

Antes de conocer cuál era es el panorama narrativo de las letras españolas en la actualidad, veamos el tráiler sobre una de las obras que será objeto de estudio en este tema : La verdad sobre el caso Savolta

Veamos ahora cuales son las tendencias, características, autores y obras de las últimas décadas de nuestra narrativa.

T.9 LA NOVELA DESDE LOS 70 HASTA LA ACTUALIDAD.

Como siempre, os dejo también el tema en word para que podáis trabajar.

T. 9 LA NOVELA A PARTIR DE 1975

Os invito, por último, a escuchar la entrevista que, con motivo de la concesión del Premio Cervantes, hizo Andreu Buenafuente al escritor en el que nos hemos centrado en este tema; EDUARDO MENDOZA.

LA POESÍA DESDE LOS NOVÍSIMOS A LA ACTUALIDAD

Muchas son las tendencias y las generaciones de poetas que conviven en la actualidad. Además, una generación de mujeres ha irrumpido con fuerza en la poesía, mientras que otros poetas nos han ido dejando, como fue el caso del carismático poeta Leopoldo María Panero, “el último poeta maldito”. Recordémosle:

T.8 De los Novísimos a la actualidad

Aquí tenéis el tema en word:

Teoría. La poesía de los novísimos a la actualidad

LA NOVELA DE 1939 A 1975. CAMILO JOSÉ CELA Y MIGUEL DELIBES

En este tema estudiaremos la novela de la inmediata posguerra, años 40, tanto en nuestro país, como la realizada por autores y autoras obligados a emigrar. Esta supuso, como veremos el germen para la novela social de los años 50. Uno de los principales impulsores de esta tendencia fue el Nobel Camilo José Cela, con su obra La Colmena.

Otro de los autores en los que insistiremos en este tema es Miguel Delibes, veamos este interesante documental sobre su vida y obra:

Además, conoceremos las nuevas técnicas de renovación formal de la novela desde 1960 a 1975, y profundizaremos en el estudio de los dos autores antes mencionados. Pasemos a presentar el tema:

La novela de 1939 a 1975. Cela y Delibes.

Asimismo, podéis estudiar el tema descargando este word:

T.6. NOVELA DE 1939 A 1975

Para completar la exposición del tema, veamos como se han llevado al cine varias de las novelas estudiadas. En primer lugar, así es como el cineasta Mario Camus llevó La Colmena de Camilo José Cela a la gran pantalla:

También fue Mario Camus el que llevó con gran acierto Los santos inocentes de Miguel Delibes al cine:

Por último, esta es la adaptación cinematográfica que Vicente Aranda hizo de Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos.

Para finalizar, leeremos algunos  fragmentos  de El camino, de Delibes:

Pero a Daniel, el Mochuelo, le bullían muchas dudas en la cabeza a este respecto. Él creía saber cuanto puede saber un hombre. Leía de corrido, escribía para entenderse y conocía y sabía aplicar las cuatro reglas. Bien mirado, pocas cosas más cabían en un cerebro normalmente desarrollado. No obstante, en la ciudad, los estudios de Bachillerato constaban, según decían, de siete años y, después los estudios superiores, en la Universidad, de otros tantos años, por lo menos. ¿Podría existir algo en el mundo cuyo conocimiento exigiera catorce años de esfuerzo, tres más de los que ahora contaba Daniel? Seguramente, en la ciudad se pierde mucho el tiempo -pensaba el Mochuelo- y, a fin de cuentas, habrá quién, al cabo de catorce años de estudio no acierte a distinguir un rendajo de un jilguero o una boñiga de un cagajón. La vida era así de rara, absurda y caprichosa.

“El valle… Aquel valle significaba mucho para Daniel, el Mochuelo. Bien mirado, significaba todo para él. En el valle había nacido y, en once años, jamás franqueó la cadena de altas montañas que lo circuían. Ni experimentó la necesidad de hacerlo siquiera.
A veces, Daniel, el Mochuelo, pensaba que su padre, y el cura, y el maestro, tenían razón, que su valle era como una gran olla independiente, absolutamente aislada del exterior. Y, sin embargo, no era así; el valle tenía su cordón umbilical, un doble cordón umbilical, mejor dicho, que le vitalizaba al mismo tiempo que le maleaba: la vía férrea y la carretera. Ambas vías atravesaban el valle de sur a norte, provenían de la parda y reseca llanura de Castilla y buscaban la llanura azul del mar. Constituían, pues, el enlace de dos inmensos mundos contrapuestos.
En su trayecto por el valle, la vía, la carretera y el río —que se unía a ellas después de lanzarse en un frenesí de rápidos y torrentes desde lo alto del Pico Rando— se entrecruzaban una y mil veces, creando una inquieta topografía de puentes, túneles, pasos a nivel y viaductos.
En primavera y verano, Roque, el Moñigo, y Daniel, el Mochuelo, solían sentarse, al caer la tarde, en cualquier leve prominencia y desde allí contemplaban, agobiados por una unción casi religiosa, la lánguida e ininterrumpida vitalidad del valle.”